Era una mañana oscura y lluviosa octubre en medio de la temporada de lluvias en muy la ciudad de Medellín. Sin importar el clima húmedo tomamos nuestro camino muy temprano por la mañana. Nos dirigimos a la localidad de Santa Elena. Este corregimiento de el viento del norte de la ciudad es la mayor de sus cinco corregimientos y es ampliamente conocido por ser el que alberga el parque Arví, un lugar de inmensa la riqueza natural y también por ser el lugar donde la tradición es silletera preservado y promovido, que se exhibe con orgullo en la feria anual de la flor.

    Al llegar a nuestro destino en el medio rastro de la luna, a pocos kilómetros de Medellín y después 20 minutos de viaje, nosotros llegó a raíces colosal. Una construcción casi 150 años; 1000 metros de construcción dividido en 2 niveles. Este lugar único, que en el pasado era una granja de producción de café, es un lugar rodeado de muchos árboles, arbustos, hierba y pequeñas lagunas de cría de peces que nos hizo sentir un buen avistamiento.

 Al llegar fuimos recibidos por un gran número de ruidoso guacharacas (Ortalis columbiana) que se alimentaba de los frutos de los árboles de café en la granja. Seguía lloviendo un poco y el cielo estaba nublado, así que nos sentamos a sabor un poco de café espectacular producido allí mientras organizamos nuestra equipos de avistamiento. Mientras estábamos acomodando, Vimos algunos pequeños nidos de barro expuestos en las paredes de la casa, estos fueron el hogar de las trampas guardapuentes (sayornis nigricans) que también son muy comunes en este lugar. Cuando vimos la primera “amiguito negro” que sale de su casa de barro en busca de alimento, sabíamos que era hora de empezar la observación de aves. La mayor parte de nuestra avistamiento iba a tomar colocar en el lugar donde tuvimos nuestra primera taza de café. La casa de la granja donde nos tenía un balcón con una 360 Ver °, lo que nos permitirá hacer una buena avistamiento de allí.

     Poco a poco, comenzamos a ver el primeras aves del día. Todos ellos fueron en busca de su primera comida de la mañana. El clima estaba mejorando gradualmente, que favoreció un mayor movimiento de la aves de la granja. Inicialmente empezamos a ver algunas aves comunes de tales Medellín como colibríes, entre los cuales los más abundantes fueron los mangos de negro breasted (Anthracothorax nigricollis) que se alimentaban de los numerosos árboles florales que adornan los jardines de la granja. A lo lejos vimos un ave que aterrizó imponer solo en la rama de un árbol, fue un barranquero Andino (Momotus ecuatorial) que se movía su cola larga como el péndulo de un reloj de pared. en una gran velocidad, dos grandes pájaros grises pasaron volando. Se posaron por un momento en un árbol de guayaba; se trataba de dos patines (fuscater Turdus) con sus ojos amarillos característicos y pico naranja. Saltando entre las ramas de los árboles frutales y el césped de el lugar vimos algunas aves pequeñas con cara de tigrillos que planteaban antes de nuestra lentes, que eran dos pares de pellizcos (Zonotrichia capensis) con su cresta parada característico. Repentinamente, un sonido muy particular, nos hizo dirigimos nuestra ojos hacia el lado opuesto de la terraza donde estábamos; Ahora observamos dos pares de un ave endémica de la región, había cuatro caciques candelas (pyrohypogaster Hypopyrrhus) que se alimentaban de algunas frutas. Entre otras común las especies del lugar pudimos ver varios pericos periquito o de anteojos (conspicillatus Forpus), un tiranuelo-amarillo ceja (chrysops Zimmerius), varios gusanos comunes (troglodytes aedon), un par de picos de capuchinos (nigricollis Sporophilia) y varios tipos de semilleros comunes.

     Como siempre, la mejor fue reservado para el fin; las aves de la zona nos dieron varias sorpresas al final de la ya mañana soleada. Entre las aves que queremos resaltar que tenemos la aparición de un par de enjalmados toches (Ramphocelus flammigerus), es otra especie endémica de la región. Esta pareja se destacó de una manera muy particular, porque de su plumaje colorido que contrasta de manera especial con el verde follaje que tenían en el fondo. Entre las muchas especies del lugar, tuvimos la grata experiencia de ver muchos fruteros. Estas pequeñas aves son muy popular entre los observadores de aves a causa de sus cuerpos coloridos. Entre las especies de tangaras que pudimos ver entre los árboles de la finca tenemos la tangara capillarized (Stilpnia heinei), la tangara rastrojos (Stilpnia vitriolina), la tanagra real (cyanicollis Stilpnia), el valor tángara Plata (labrodorides Tangara), El cabecirrufa suelta (ambulatoria Tangara).

Entre las mayores sorpresas que tomamos ese día era el avistamiento de dos especies raras de aves para observar. Por un lado, vimos una Jilguero de cuello negro (xanthrogastrus spinus) que se alimentaban durante varios minutos cerca de nuestra posición. Por otra parte, tuvimos la oportunidad de observar una algas puente difícil de alcanzar (saltator atripennis) mientras se alimenta de un huevo de yarumo (Cecropia peltata).

      Al final de la mañana logramos observar más de 30 especies, la mayoría de ellos diferentes de las que se puede observar normalmente en el área urbana de Medellín, todo esto gracias a la altitud de la lugar, una zona rural un poco lejos de la ciudad . Si desea saber más acerca de observación de aves en Colombia y en especial la ciudad de Medellín, No lo dudes para contactarnos.


Administrador Magnífica Colombia

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